Mostrando entradas con la etiqueta ganas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ganas. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de febrero de 2013

Fear no more

Te sientas de pie y te sientes bien, te sientes cansado. Te encuentras corriendo entre pensamientos, evitando unos, intentando cazar otros. Escribes un poema, un párrafo, una canción. Escuchas una canción, ves una peli, lees un libro, hueles queso, follas. ¡Y Dios Sabe!, quizás quieras con locura.


La verdad es que a veces no hay ganas de nada; otras, en cambio, quieres cambiar el mundo, decir una verdad, decir una mentira con forma de verdad, o una verdad con forma de mentira. Puedes decir cosas buenas escondidas entre cosas malas; puedes escuchar a través de esas orejas pequeñas una canción, un poema, una declaración. Puedes ser 'todo lo que tú quieras', pero 'no me mientas! no me digas la verdad! no te quedes callada! no levantes la voz! ni pidas perdón!'

domingo, 4 de marzo de 2012

Una sombra en la pared

No sé qué siente la gente cuando lee. Quizás no sientan nada en particular, y por eso dejan de leer; pueden, en cambio, sentir algo. No sé qué es, como ya he dicho. Quizás se entretienen y se lo pasan bien, como pueden pasárselo bien las mentes inconscientes que leen Crepúsculo, Eragon, o, incluso, Harry Potter. Puedes también meterte mucho en la historia, llegar a amarla, pasarlo bien con los personajes, quererlos, hacerte feliz y entristecerte con ellos, como me pasa a mí con Canción de Hielo y Fuego, me pasó con la Saga de Ender, o me está pasando con Crónica de un Asesino de Reyes. Para los que me conozcan un poco o hayan leído un par de entradas dedicadas a los libros, os digo que quizás os preguntéis (si no lo habéis hecho, ya os lo digo ahora), por qué no he incluido Harry Potter. Es simple: era niño cuando lo leí, no puedo opinar lo mismo en este momento. No creo que me produzca lo mismo ahora. Probablemente, sólo tenga una carga sentimental vinculada a los recuerdos.
No sé qué es lo que sienten ellos, pero para que yo sea capaz de leer algo y pueda decir que saco algo positivo de su lectura. No digo que me lo tenga que pasar bien, o que tenga que tener una forma y un contenido determinados. Obviamente, no tiene que tener, tampoco, una temática determinada. Si bien es cierto que suelo escoger una temática más "fantástica", "ficticia", no significa nada. Para los que me conozcan ya un poco más a fondo, sabrán que me resulta hartamente complicado leer poesía. No por ello digo que sea menos, que merezca menos prestigio en estilos de "literatura". Por supuesto que no. De hecho, para vuestra sorpresa, estoy gozando mucho el curso de Renacimiento Inglés. Admito que soy yo el primer sorprendido. No me lo esperaba. Pero he aquí la cuestión del asunto: está consiguiendo recuperar mi imaginación, de un modo u otro. Me encontraba en un momento de mi vida que no era capaz de sacar mi imaginación de ningún lado, de ningún modo: ni con hilos, ni a palazos, ni amablemente, ni nada. Era imposible. Y he aquí yo en las clases de Renacimiento Inglés, disfrutando con la poesía Renacentista, imaginándome, tras leer "The Faerie Queen", a un dragón que decide salir de casa para matar caballeros y que tanto hombres como dragones hablen de él, canten su honor. No sé si seguís el hilo marcado por la entrada hasta ahora. Si al principio hablaba de qué saca la gente de la lectura, y ahora os vengo diciendo que estoy disfrutando de la lectura de textos renacentistas ingleses. Pues sí hay conexión. La cuestión es que espero que me aporten imaginación, retales de imaginaciones, de ideas; tienen que aportarme suficiente para hacerme querer escribir, para que saque a relucir mi imaginación. Por eso creo que siempre le guardaré cierto cariño al Renacimiento, porque están sacando de mí esa parte que creía perdida. Además, ellos hacían algo que a mí me parece la mejor forma de estudiar literatura: leían y, después de ello, intentaban hacer algo del mismo estilo; era un reto, un "challenge", que dijimos en uno de los seminarios.
Y si "el poder reside donde el hombre cree que reside", definitivamente, yo creo que el poder reside en la imaginación. No sólo eso, sino también en la forma en la que la desarrollas. Porque no diré que la literatura es estrictamente necesaria para vivir en sociedad. Lo es para mí, y para otra gente, pero no es estrictamente necesaria. Este patrón puede llevarse a la medicina, a la música, a la arquitectura... ¡yo qué sé! Muchos sitios donde la gente sí necesita desarrollarse, meterse en un mundo en el que sí pueda aportar algo, y en el que la gente se lo pueda apreciar. Porque sí, yo, a pesar de escribir mal, de escribir cosas que no vienen a cuento, sensaciones a veces incomprensibles, que no deberían ponerse por escrito, hay gente que me dijo que lo hago bien, que tengo que seguir en ello. Y supongo que sigo en ello también por eso, no sólo porque soy bastante pesado para mantener este deseo con el que llevo suficientes años, este deseo "infantil", si lo quieres llamar así.
He de decir que "El Temor de Un Hombre Sabio" me está sorprendiendo para bien. No por el tema en sí, que simplemente me parece interesante. No me parece un libro tremendo, pero sí me está sacando esa vena de amor a la lectura, esa sonrisita que me saca de vez en cuando, esas tantas citas que estoy anotando. Sí, espero conseguir un día producir esta misma sensación en la gente, que alguien me diga que es bueno de verdad, no que me diga que está muy bien porque es mejor de lo que ellos podrían escribir. Sí, también creo que a veces tengo una ambición desmedida, pero intento ser autocrítico. Disculpad mi osadía.


"The things we read about* are not like life,
but the experience of reading is like living" C.S. Lewis


(en realidad dice "about in Fairie Queene")

sábado, 28 de enero de 2012

Kitchen Partying bajo el cielo de Aberdeen

Una vez más, y por fidelidad al tipo de persona que soy, sigo perdiéndome en canciones que me quitan el alma porque se la dejo en bandeja, en una presentación más que delicada y detallada para que se haga más fácilmente. En días así, cuando asimilas que parte de una época se acaba, cuando dices adiós consentido, con sentido de la pérdida, mis dedos me llevan a escoger ciertas canciones que me tocan la fibra sensible, la fibra "Mikel", si quieres llamarla de algún modo.
Este curso quizás sea como una fractura en dos: I. Primeros Erasmus; II. Segundos Erasmus.
Es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Hace cuatro meses que llegué a este punto perdido de un norte que hacemos que tenga sur. Sabemos que nos tomamos las cosas como lo hacemos porque sabemos que el tiempo es breve y pasa demasiado rápido. Sí, teniendo en cuenta, hemos decidido vivir de un modo, disfrutar de una manera, querer de una forma sorprendentemente eficaz. Ayer lo dije: "soy medio romántico". Sí, cuando quiero a la gente (aunque no quiero a todo el mundo, y siempre es de un modo diferente), mi equilibrio se pierde. Sé que el equilibrio es imposible, pero por mi parte es mucho más complicado. Me lo han dicho y lo admito. Por eso me vuelvo a perder una y otra vez. Lo peor/mejor es que lo seguiré haciendo. Aunque "quizás tenga algo más de suerte esta vez", ¿quién sabe? Pero, ¡yo qué sé! Son cuatro meses y pico los que me quedan aquí, y no veo la hora que empiece, pero también quiero que acabe. ¿Por qué? Porque quiero poder decir que valió la pena, quiero hacer otro análisis más amplio y justo (aunque no lo suela ser, lo intento) y decir que he sido feliz aquí. Porque sí, lo estoy siendo. Pero no deja de ser difícil.

"Ojalá no sucumbieras a las garras de la noche"

domingo, 22 de enero de 2012

Maniobras de escapismo

El arte no es un conjunto de cosas catalogadas como tal. He estado pensando en qué significa ARTE para mí. No sé bien qué es, ni qué NO es.
Empezará el tema desde el tema que llevo años estudiando: la literatura. ¿Qué es literatura? ¿Qué no? Definitivamente, NO LO SÉ. Más allá de los clásicos (que no se escribe para hacer un clásico de la literatura), podría decirse que hay literatura infantil, literatura juvenil, adulta... ¿Por qué? Porque satisface unos mínimos exigidos por la sociedad a la que se dirige: niños, jóvenes, adultos... Por ese patrón, absolutamente TODO texto mínimamente extenso puede ser susceptible de aplicarse el término "Literatura" o, en todo caso, "literario". ¿Podría un libro para adolescentes llegar a satisfacer las expectativas de un adulto? Claro que sí. ¿Lo convierte eso en literatura? No necesariamente. Pongamos un ejemplo claro: Harry Potter. Millones de adolescentes (y apuesto a que también adultos) han leído los libros y han estado encantados. Es más, lo leen ahora, y, probablemente, muchos de ellos disfrutan tanto como la primera vez. O incluso más, al conocer ya el final. ¿Dirías que es literatura? Yo, probablemente, NO. O sí, ¿quién sabe? (soy de la gente que se enorgullece al decir que he leído cada uno de los siete libros más de una vez, habiendo visto cada una de las ocho películas también más de una vez) Otro caso que es más susceptible de ser criticable: la saga Crepúsculo. Es, básicamente, el mismo caso, pero sin tanta pegada, con mayor crítica negativa. No puedo decir nada al respecto, ni con las películas, ni con los libros. Pero, por lo que tengo entendido, es, "literariamente" hablando, peor que la anterior saga mencionada. ¿Sigue siendo literatura? ¿Sigue siendo arte? ¿Sigue siendo "no-arte"?

Nadie va a discutir los clásicos. Nadie te va a decir que (dentro de la literatura actual) Los Pilares de la Tierra (Ken Follet) es mal libro; o que, tirando décadas hacia el pasado, 1984 es mal libro, o Moby Dick. Oirás que "quiere que se solucione todo, toda injusticia; quiere que pasen demasiadas cosas", o que "la idea es brutal, el desarrollo no tanto; o que "es un coñazo de libro, no lo he podido acabar". Esos tópicos los hemos escuchado más de una vez, pero poca gente se atreve a descatalogarlo de la estantería de literatura.¿Por qué? Porque ha pasado el tiempo, porque ha recibido muchísimas críticas positivas, se ha vendido a cientos de miles (o millones) y se llega a estudiar (si se llega a estudiar, conlleva un proceso de ensalzamiento que es prácticamente imposible de parar). Por lo que, la "literatura" pasada tiende a SER literatura, mientras que lo actual tiende a dificultarse ese proceso de literariación (o convertirse en literario).
¿Por qué cumplen las expectativas? ¿Tiene que ver con la falta de conocimientos del receptor? ¿Tiene que ver también con la falta de conocimientos del emisor de la pieza artística? Regreso al hecho de cumplir las expectativas. Quizás no las cumpla, pero admites que tiene algo (otra vez aceptación de la falta de conocimientos/paciencia) que lo hace suficientemente bueno. ¿Quién es el receptor último? ¿Quién es el primero que dice que "este libro es bueno"? ¿Quién es el último?

Y con esto, unimos con la vida real. ¿Quién dice que el fútbol no es un arte? ¿Quién dice que ver al Barça jugar a fútbol no es un lujo? ¿Es arte? Podría considerarse. ¿Por qué? Porque sí, por momentos puede ser aburrido, nadie dice lo contrario, pero hay unas ideas (ideales) detrás, una forma de trabajo y, ante todo, hace (in)felices a muchas personas.
Entonces, ¿tiene que ver con la pegada que tiene? ¿Con las ideas que hay de fondo? ¿Con lo que quiere significar? Sí, y no. No, y sí, dependiendo del orden en que respondas a las preguntas. No tiene que ver con la pegada. Sí, posiblemente con lo que hay de fondo, lo que significa, junto a la época en la que sucede. Pero, al fin y al cabo, creo que tiene más que ver con los (malditos) (y muchas veces injustos) juicios de valor. Aceptamos que nosotros sabemos poco y que unos "GRANDES" que nos enseñan, que nos guían por las pautas. a seguir, pueden estar más acertados que nosotros (más recomendable que esa postura egocéntrica de soy suficientemente inteligente para diferenciar una cosa de la otra) y, consecuentemente, es la correcta.

No hay adjetivo correcto. No hay palabras correctas, en realidad. Pero al tema. Todo puede ser artístico, y nada es más artístico que nada, puesto que no son conceptos comparables. Y es que al arte no es comparable. Sí que es comparable la (ya mencionada y maldita) pegada, el goce... pero NO el arte. Es comprensible que haya gente que goce más de un libro que de una visita por un museo (y viceversa).
Obviamente, no me siento capaz de decir qué es arte y qué no lo es. Pero cada "pieza de arte" representa una cosa, dice una cosa u otra, te trae diferentes sonidos, recuerdos, olores, sensaciones... (No me parece nada justa esta entrada, pero sigamos adelante*) Un cuadro, una novela, una película, un partido de fútbol, una calle, un edificio... LA VIDA ES ARTE, y eso es lo que cuenta. Y todo lo que hagamos con ella que nos parezca justo para con la vida puede llegar a considerarse artístico (y que se goce, obviamente). Si  tenemos en cuenta que el fin no justifica los medios, que la honradez y el buenhacer de la gente puede llegar a producir una buena pieza de arte, por supuesto podemos llegar a decir que un médico también hace arte al curar a un paciente que se estaba muriendo, que un arquitecto hace una obra de arte al dirigir las reformas de un edificio que se estaba cayendo.

¿Algo de lo que he escrito ha ayudado a entender algo de lo que entiendo de arte? No lo creo, pero hace tiempo que no sigo mi propio juicio de valor en este tipo de argumentos, pues acaba siendo desordenado, injusto, y me pierdo en comederos de cabeza claustrofóbicos y hechos para mentes con tanto (o más) desorden psicopatológico como el mío.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Los Colores de una Sombra Larga y Amenazadora. Brillante.

Anuncio a antiguos navegantes:
el capitán vuelve a pedir disculpas por la falta de imaginación y ganas de trabajo en imágenes y entradas a la mar. Creo que como tripulación necesitamos un descanso después de tanta productividad. Me dedicaré a limpiar la borda, marcar bien dónde está cada habitación, remodelar el bar pero, sobre todo, descansar. Creo que estoy preparado para cambiar de aires y hacer cosas más grandes, más "importantes".
Tendréis noticias mías.

martes, 15 de noviembre de 2011

Let's go back to the start

Le impregnaba el olor a café alrededor de la boca y la nariz, ambas rojas, como las mejillas y las orejas. Hacía frío, mucho frío. Llevaba guantes y gorro. Las manos las tenía bien protegidas, pero el gorro no le protegía bien las orejas. Se las frotaba de vez en cuando, con la mano libre del café que había comprado para llevar a la salida de clase. Se dirigía al centro con su compañero de clase. Él no iba tan abrigado, estaba muy acostumbrado a ese frío; de bebida no había cogido café, sino un chocolate caliente: llevaba bien el horario británico (era británico) y se acostaba a horas prudentes, guardando las horas debidas para la comida y para la cena.
Hablaron de novela gráfica, baloncesto, turismo, deseos de futuro, mientras pasaba la cabalgata con Papá Noel a la cabeza y más gente detrás, ya menos relacionado con la Navidad, pero seguían siendo colores vivos y disfrazados. Se rieron del coche de Grease mientras se preguntaban qué hacían ellos allí.
Cuando llegaron por fin a la librería, se les puso la sonrisa automática en la cara, y el calor de la tienda les obligó a quitarse la ropa de abrigo. Se pasaron un par de horas en la tienda, viendo libros, hablando de aquellos que habían leído o querían leer, de sus primeras experiencias con los libros, de las últimas, de las mejores...; cada uno compró dos libros: uno para sí, otro para el otro.
Sus elecciones habían sido "El Juego de Ender" para regalar y "A Dance with Dragons" (todavía pendiente en español) para sí.

jueves, 13 de octubre de 2011

Programar ubicaciones de etiquetas sin opciones a publicar entradas previamente guardadas.

Puedo prometeros que voy a ser el estudiante con más ideas que hayáis conocido, el amigo que más te ha apoyado, el novio que nunca he sido, el hermano que siempre me habría gustado ser, el hijo que creo que os merecéis, pero no lo voy a hacer. Para ser honestos, porque soy capaz de muchas cosas, pero no sé de qué. Lo que sí puedo prometer es que quiero ser la persona que puedo llegar a ser, con todo el talento y todo el trabajo que necesite para ello. Sí, lo que prometo es esfuerzo, esa capacidad que nunca he tenido, junto a la constancia y las ganas. Las ganas para lo que tengo que ponerle ganas, eso es lo importante.

lunes, 10 de octubre de 2011

Movie Pic

Soy adicto a los lunes. Me encantan. Van en contra de todo lo establecido, pero no puedo evitarlo. Ni siquiera me planteo cambiarlo. Soy esclavo de la urgencia y de la velocidad, de hacerlo todo a última hora. Por eso me encantan los lunes, porque representan todo lo que debería temer: precisión, concisión, coherencia, seriedad, verdad

sábado, 24 de septiembre de 2011

No te atrevas a dejarme

He estado pensando en ello y no he llegado a ninguna conclusión. Recuerdo un par de calles, pero especialmente una en subida, con el típico sol naranja agobiante de la ciudad a finales de mayo a eso de las cinco y media de la tarde. Nada más. Simplemente es el recuerdo, acompañado de cierta añoranza. Pero me gustan los recuerdos, no vivo de ellos, pero me gustan. Quiero seguir recordando, tanto como pueda.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Boca en la tierra

Respira fuerte, respira muy fuerte. Tanto que se te llenen completamente los pulmones, se te suba el pecho y te baje, a la par, una lagrimilla. Porque siempre se cae una en ocasiones como esta. Tu dolor lo curará el tiempo, si es que tienes tiempo de tener dolor. No estoy loco, estoy reloco.
Pero es el principio, y el fin. Los sentidos están ya locos. Ya no sabes qué es el hambre, el sueño, la fatiga, el sueño otra vez; no es tan difícil creer que hay un mañana.
( http://open.spotify.com/track/5uDddZNX0ZaSUdUGkqxmSN )

miércoles, 31 de agosto de 2011

Locura divertida

En estos pocos años de vida mínimamente consciente me he dado cuenta de un par de cositas, y no sé si me enorgullezco de ello, o me avergüenzo por haber tardado tanto.
Lo que más me impresiona es que todo el mundo, sin ninguna salvedad, busca, de algún modo, la gloria, ya sea de forma individual o colectiva. Quizás no tiene las curvas que podamos pensar, ni el color de los billetes con los que deseamos llegar a comprar, pero la gente necesita sentir que vale. Que vale dinero, no sentir que vale simplemente. Y esa estabilidad económica te ayuda a tener otro tipo de equilibrio, como el emocional. A veces es a la inversa: necesitas apoyo de otra persona, sea del sexo que sea e implicando o no el sexo en sí, para poder estabilizarse económicamente hablando. El tema del amor me ha dejado noqueado en numerosas ocasiones. El tema del instrumento más todavía. Más allá de mi persona, he visto multitud de búsquedas infructuosas que se veían venir, he visto aciertos que se convirtieron en errores, y viceversa; he visto gente reaccionar a una pérdida con "conquistas", algunas incluso que no son "tan fugaces"; incluso he visto otro tipo de desahogo: el de la soledad.
A ese camino te lleva la mezcla de inseguridad, sensación de impotencia, la falta de visión, la sensación de estupidez propia producida por el error. Y es parte de eso lo otro que aprendí.
La gente no quiere, odia, tener fallos. La mera idea de cometerlos supone una falta de compromiso, una pequeña bajada de autoestima que no se debe permitir. Ahora sí desde un punto de vista más personal, he cometido errores. Muchos errores. Me he avergonzado, me he arrepentido, he bajado la cabeza, llorado, e incluso mirado atrás con añoranza, y temor de que me alcance de nuevo. Pero ya no. Reconozco (recuerdo) mis errores pasados, mis presentes, e incluso intuyo los futuros, pero no me molestan. Les doy la mano y hay paz. Convivo con ellos, y conviviré, porque soy de encontrar un montón de piedras en el camino. Pero soy más de cogerlas y meterlas en la mochila sobre la espalda. Ya son muchas, y pesa demasiado. Alguna cae de vez en cuando y me vuelvo a tropezar. Pero hay otras que no. Sé que no estoy dispuesto a cometer algunos errores, y lucho cada día por conseguirlo. Sé que quiero vivir, y vivir es tropezarse cientos y cientos de veces. Es lo que creo que hay mucha gente que no entiende. Piensa que sólo hay aciertos y que puede esquivar esas piedras, saltarlas, como si fuera una carrera de 80 años vallas. No, toro. Ve a por eso que buscas, comete errores, cómetelos, gózalos, ríete de ellos, porque no hay nada mejor que la perspectiva para crecer, para mejorar. El tiempo quizás algún día te diga si ha merecido la pena. Vivir es un derecho, no una obligación.

P.D.: con esto último no incito al suicidio, válgame la expresión. Sí incito, en cambio, a querer vivir, luchar por lo que quieres. Con paciencia, coherencia, sin temor, y parándote a pensar lo suficiente, puedes ser lo que te propongas.

martes, 30 de agosto de 2011

Xa chega o Winter

En dieciocho días pueden pasar tantas cosas como por ejemplo absolutamente nada. Es lo más divertido, lo más fascinante. Sólo con que no pase nada nuevo, con que sea todo como suele ser, es suficiente para que me parezca todo suficiente. Porque se acerca el invierno, y hay que aprovechar este final del verano para ser feliz y sea lo menos duro posible lo que está por venir.
Porque, además, el invierno llega aún antes al norte, y quién sabe si al norte del Muro nos esperan unos simples caminantes blancos, blancos por no ver la luz del sol, o unos dragones que en vez de escupir fuego escupan hielo.

viernes, 12 de agosto de 2011

La sala de espera

Perderse en las eternidades infinitas es un placer cuando te importa tanto que estás dispuesto a esperar eso y más. La necesidad de definir la espera como una eternidad infinita es porque si fuera por uno mismo lo tendría ya al momento, entendiendo ya desde un principio que es completamente justa y necesaria, que sin ella el concepto no sería el mismo y las ansias de tener lo esperado entre las manos serían excesivas. Porque cuando llega, es demasiado breve y fugaz, a veces incluso itinerante. Pero a lo que íbamos, ¡venga!

sábado, 2 de julio de 2011

Oh yeah!

¿Me dirías que eres capaz de cambiar el mundo en 6 días y en el 7º descansar? Porque si me dices que puedes, en serio que me descojono de ti. "Olé por ti", eso sí, pero después una colleja.

lunes, 20 de junio de 2011

¿Que por qué?

Porque quiero volver a mirarte a los ojos y quedarme enganchado a tu mirada, que rías y ser gracioso para volver a hacerte reír; también quiero hacer ese comentario que sólo tú entiendes y ver tu sonrisa de refilón; pedirte que esperes, que no es momento de cruzar; pero lo que más deseo es besarte y que, después, entiendas por qué insisto tanto en encontrarte: porque merece la pena, porque hay algo, porque nunca tuvo más sentido el movimiento de mis brazos que no sea para agarrarte, rodearte, y que te sientas protegida. Pero mientras tanto, seguiré buscando en los tejados, en la basura, para encontrar algo con lo que pasar el rato. Seré un gato más jugando al "gato y al ratón".

sábado, 7 de mayo de 2011

De profesión gusiluz

Para iluminar tus días oscuros, tus noches más solitarias, besarte cuando esa lágrima te llega a la comisura izquierda de tu boca.
Para aquellas personas que tienen muchos momentos en los que le falte luminosidad, para aquéllos que quieran tener más momentos buenos que malos.

Para mí.

Para ti.

sábado, 26 de marzo de 2011

Salté y grité

Es ese tipo de cosas que me gusta hacer así, que soy/es mejor de ese modo porque sale/sabe más bonito, más mejor. Como desayunar de pie, leer por la calle, cantar en la ducha, hablar del tiempo en el ascensor, amanecer contigo a mi lado.
Escribir de noche.

lunes, 26 de julio de 2010

Me muero de ganas...

...de gritar durante "el concierto", cantar, si fuere posible, que se me erice el vello de la nuca y de los brazos;
...de quedarme una noche en vela entera sin dejar de desear reírme, llorar y reír de nuevo; de hablar del mundanal ruido de fuera de la habitación, porque nos importa demasiado para evitar hablar de ello;
...de dejarme llevar por ti, de no volver nunca hacia atrás; de no esperar por ti porque ya estás aquí;
...de ser capaz de moverme a lo largo de mi línea temporal (de nuestra) y ser capaz que nuestras vidas sí merecen la pena, realmente;
...de encontrar mi verdadero sitio de recreo, y saber si es mío única y exclusivamente, o si simplemente es mío, porque decidí compartirlo;
...de saberlo todo, absolutamente todo...

Pero de lo que más me muero es de ganas de ti...