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lunes, 16 de enero de 2012

I've made lots of mistakes in my mind

Asiento 29, la cabeza pegada a la ventana; a su lado, su compañero de clase: pelo rizo y castaño. Volvían todos los compañeros de clase de un viaje por la meseta organizado por la Facultad. Volvían, y eso era lo que contaba.
Desperezándose del sueño en el que había caído, todo alrededor se había vuelto raro. Se encontraban en la parada de San Francisco, en Ourense, parados unos minutos para seguir hacia Santiago, pero el tren no estaba parado donde solía. Estaba, increíblemente, en perpendicular a la vía, donde debía estar el túnel destinado a los peatones. Se dio cuenta de que era un sueño demasiado tarde, porque ya se encontraba abriendo la puerta del vagón en movimiento y literalmente volando y despertó con un sobresalto. Estaban parados en la misma estación, sí, pero en el sitio que debían. Decidió bajarse igualmente. En vez de dirigirse a casa, tiró hacia abajo, por el túnel, en dirección a su antiguo instituto.Era mediodía, "deben estar en el recreo", pensó. 4minutos después, se encontraba en el bar de al lado, con su antiguo profesor de Filosofía, hablando de sueños, de sueños dentro de sueños y "más temas en los que uno se puede perder más que la cantante de Russian Red en directo", se encontró diciendo.
En un momento, giró levemente la cabeza hacia un lado y vio a su compañero de clase, el que se sentaba a su lado. "¿Qué haces aquí, Álvaro?", dijo asombrado.
"Vine a despertarte", dijo tras darle una buena patada en donde tanto le dolía.

Y me desperté.

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Lo entiendes tú?

Me encuentro de pie en medio de un pasillo largo pero estrecho. Estoy casi desnudo. Lo único que me protege de estar completamente desnudo son unos puntos borrosos alrededor de sus genitales y, extrañamente, en sus pies. De un modo bastante sorprendente, se encontró riéndose a carcajada limpia por ver que le caían de las axilas tanto pelo que podían hacerse trenzas. Pocos segundos después se encontraba arqueando la ceja derecha viendo cómo los pocos pelos que recordaba tener en el pecho ya no estaban. Agitó la cabeza en horizontal, resignado. ¿Podría ser posible tener sueños tan locos? Se iba erosionando la pared a su alrededor. El suelo que pisaba no cambiaba, pero el que tenía frente a sí empezaba a hacer curvas y a elevarse. Miró hacia atrás y se sorprendió que no variara. "Ah, vale, ya lo entiendo." ¿Lo entiendes tú?

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Ojos blancos, ojos ciegos.

-Ayer tuve un sueño de lo más raro.
-¿Sí?- me contestó, con un tono que me pedía que continuar.
-Sí. Me decía, alguien que yo reconocía como un gran amigo, que Arya, la pequeña Stark acababa de llegar a casa, y que estaba mucho más guapa de lo que la recordaban. (Rió fortemente.)
-¿En serio? ¡Cada día estás peor!
-Ya, pero es que no es sólo eso -me miró con cara de dudar de que pudiera ser más raro.
-Continúa.
-Cuando yo llegaba a casa, estaba en una esquina, detrás de un armario, difícilmente visible. Era el sitio en el que me gustaba esconderme a mí de pequeño. Se abrazaba las rodillas. Cuando me vio, yo estaba un poco alejado, llamándola por su nombre, con los brazos abiertos. Tardó un poco en reconocerme, pero lo hizo y me dio uno de los abrazos más fuertes y cariñosos que me hayan dado en los últimos tiempos, tanto en sueños como en la realidad. Y me susurró. Me susurró y me dio las gracias por haber vuelto. Por haber retomado la lectura. Me echaban de menos.

lunes, 18 de julio de 2011

Recorrer de memoria el guión

Se perdió. No físicamente, sino sólo su hilo de pensamientos. Miraba al vacío. El volumen de las masas se había comprimido de tal forma que se había deformada. Y ella, en cambio, ahí seguía, de cuclillas, rodeando sus piernas con los brazos.
Sin embargo, sin saber cómo, estaba de pie, con una piedra en la mano, y había sangre. Se encontraba mirando la piedra, aunque no hacía falta mucho esfuerzo para poder de dónde procedía la sangre. A dos metros de donde se encontraba ella, había, en el suelo, un cuerpo de perro. Cuerpo, obviamente. En sí, si hubiera un perro, es que estaba vivo; pero, al estar muerto, era, simplemente, un cuerpo de perro. ¿Cómo había llegado ahí? ¿Dónde se había metido la gente? ¿Cómo había llegado hasta... allí?

¡Riiiiiing!

sábado, 16 de julio de 2011

Tormenta

No entiendo qué pasa. Esto va demasiado rápido, y aún así el tiempo apenas transcurre. Y todo es demasiado oscuro. ¿Por qué hay tantas nubes? Está todo tan sumamente sumergido en una atmósfera tan cargante que dan ganas de seguir corriendo. Hay tanto olor a oxígeno por la tormenta que se avecina que entra la necesidad de protegerse, porque "esto cae a la de ya".
¿Por qué hay tan poco ruido? La ciudad parece desierta, aunque sé que hay alguien. Sé que acabo de llamarla, pero en realidad ya no lo recuerdo, sólo queda "ese sentimiento". En realidad, no recuerdo cómo es que llegué aquí. No me importa en absoluto. Lo que quiero es librarme de la que se avecina.
Esto en 4 minutos se viene abajo. Como no encuentre asilo, de esta no salgo. ¿No se iba por aquí? Espera, no... "Bajo por aquí."
Bajo la calle por el puente azul. No dejo de preguntarme si no faltan edificios. "Esta ciudad era más grande", me quedé pensando. De inmediato reanudé la marcha. Las cosas no mejoraban.
Al instante me giré y di la vuelta. ¿Por qué no me acordaba del camino y me daba cuenta tarde? "No mejoro, no mejora, ¡vamos!, ¡vamos!"

domingo, 13 de febrero de 2011

Empezar

Y los dos esperamos: tú quedarte a dormir, y yo que quieras querer querer quedarte.