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domingo, 16 de junio de 2013

Octubre.

"Se nota que crees en el destino."

Y yo cuando leo "octubre" entiendo "otoño", con todo lo que significa, con todo lo que lo echo de menos. Creo que es mi época preferida del año. Se aleja el calor de un verano excesivo y, como siempre, interminable. Vuelven por fin las rutinas del curso. La melanina recuerda a las hojas de los árboles y aunque pueda aparentar frío, nunca llega. Sí llega en sesiones ligeras, de sorpresa, una noche, cuando vuelves solo a casa. Así como llega se va, como el otoño, un personaje del año despreciado y de puro trámite, que solamente significa resaca veraniega y augura invierno. A nadie le gustan los trámites, los Caminos, y es una pena.

sábado, 10 de noviembre de 2012

ideales Eternos

Es una idea que tendré que desarrollar en un futuro indefinido. Estoy leyendo, como uno puede saber sin mucha complicación, la saga de "The Sandman". Arrolladora desde un principio, me rompe los esquemas a cada paso, me vence y me levante, me permite ganar, y sabiendo cómo. Es menos victoria, al ser la saga la que te la 'cede' momentáneamente, pero sigue siendo victoria.
Estoy leyendo el cuarto volumen, el que en español se llama "Destrucción". La cuestión es, desde el principio, que hay siete hermanos, siete Eternos, de un modo inmortales pero que, al mismo tiempo, no lo son; simplemente son Eternos, como lo dice la palabra misma. Siete, ese número de la suerte, ese número mágico; siete personificaciones de las preocupaciones humanas: Destino, Muerte, Sueño, Deseo, Delirio, Desesperación, y Destrucción. El primero es inherente al universo; parece humano, pero es porque parecemos los únicos preocupados por él. Muerte, inherente al ser vivo. Sueño; en el sentido más estricto, no somos los únicos seres vivos en soñar mientras dormimos, pero sí parece que lo somos mientras estamos despiertos, conscientes. Los demás, excepto Destrucción, a mi modo de ver, son consecuencia de "El Sueño".
Más allá de frases innecesarias, Destrucción y Sueño me parecen los más humanos e independientes de los demás. Sí, es cierto que Sueño parece llevarse mejor con Muerte y Destino que con los demás (con sus consecuentes ideas), y que Destrucción parecía querer más a Delirio y a Desesperación (idem), y que parece que todos y nadie quieren a Deseo (con su correspondiente ironia), pero son los más humanos e independientes. Destrucción dejó su cargo, se fue de la familia, porque veía que no era necesario (y con razón), para que su trabajo se llevara a cabo. Porque seguía habiendo destrucción en el mundo, y él no tenía que hacer nada para que empezaran a moverse los hilos. Es lo que le pasa a la gente con los Sueños, ya parecen no necesitar un guía para soñar (se puede discrepar fácilmente).
Esto todo me produce varias sensaciones que en un principio parecen indomables. Con un poco de calma, parece que me hago cargo de la situación. Aún así, todavía se me escapa un poco de las manos. Lo primero, es la idea en sí, la personificación de nuestras preocupaciones, el egocentrismo ese nuestro de humanizarlos. Por otra, el sujeto de la saga. Es un tema que triunfa, que si decides hacerlo, y lo haces bien, triunfará. Lo difícil es hacerlo bien. Las ideas claras, las verdades que cuenta, que derrocha, parecen irrefutables. Yo quiero ser capaz de que se diga algo así de algo que escriba yo, aunque no sea con toda la razón del mundo, como cuando yo lo digo de 'The Sandman'. Sin embargo, está el miedo de ser demasiado humano y creerse suficientemente capaz para hacer algo así, porque también tengo miedo a fracasar.

martes, 7 de agosto de 2012

Ubicación: el infierno ideal.

Aún habiendo dejado esto de lado, y sabiendo que el perdón está siempre ahí, nunca está de más decir que me daba pena dejarlo, pero era lo justo y necesario. He estado, durante estos dos meses, trabajando bastante en mi cabeza. Es un trabajo diferente, más laborioso, más del día a día; más complicado.
Mis dedos van ahora a otra velocidad, recorriendo líneas argumentales de un guión que sigue sin existir, pero que es mucho más claro. He aprendido a despegarme y acercarme, haciendo de olas de un océano de ideas, pensamientos y sentimientos que siguen igual de coherentes que hace un tiempo, dando la sensación de que no hemos cambiado (porque, en el fondo, no hemos cambiado).
Las horas de este reloj de pared que ya no existe son segundos en una bola de nieve que es la vida que, aunque no sea un río, quizás también vaya a dar al mar. Y es que sé que, aún habiéndome perdido y encontrado tantas veces, aún falta por recorrer tanto camino que lo que he mirado (y miro) atrás me va a parecer irrisorio, si no me lo parece ya. Y lo mejor es que no hay peores cosas, ni mejores; somos tan subjetivos que no existe la objetividad,que no existe ni el 'yo', ni el 'vosotros', ni el 'ellos'; ya somos todos algo tan ajeno a nosotros mismos que nunca sabremos bien qué somos. No lo sabremos hasta que el destino nos alcance, hasta que la muerte nos separe y junte, de una vez por todas.

lunes, 12 de marzo de 2012

Loooo lolololoooo lolololooooo lolo

Tengo miedo. Lo llevo pensando unos días. Me muevo según recuerdo; recuerdo cómo caminar, qué buscar, qué no. También sé que me meto en los libros cuando vuelvo a tener miedo, cuando no puedo dormir. Por eso cuando me doy cuenta de que es hora de intentar afrontarlos, me vuelve a entrar el miedo; tanto por si acierto en mis temores, como si no. Si sí, es obvio: no quiero repetir; si no, no sé a qué me enfrento.
No sé si me entiendes, supongo que sí. En el fondo tienes la misma alma torturada que tengo yo. Tus tormentos, aunque por diferentes experiencias, son los mismos. Y me da más miedo que haya más gente así, porque esto puede ser una cadena interminable de catastróficas decisiones que no llevarán a más lugar que al olvido, que acaba con un par de almas podridas vagando, buscando.

domingo, 4 de marzo de 2012

Una sombra en la pared

No sé qué siente la gente cuando lee. Quizás no sientan nada en particular, y por eso dejan de leer; pueden, en cambio, sentir algo. No sé qué es, como ya he dicho. Quizás se entretienen y se lo pasan bien, como pueden pasárselo bien las mentes inconscientes que leen Crepúsculo, Eragon, o, incluso, Harry Potter. Puedes también meterte mucho en la historia, llegar a amarla, pasarlo bien con los personajes, quererlos, hacerte feliz y entristecerte con ellos, como me pasa a mí con Canción de Hielo y Fuego, me pasó con la Saga de Ender, o me está pasando con Crónica de un Asesino de Reyes. Para los que me conozcan un poco o hayan leído un par de entradas dedicadas a los libros, os digo que quizás os preguntéis (si no lo habéis hecho, ya os lo digo ahora), por qué no he incluido Harry Potter. Es simple: era niño cuando lo leí, no puedo opinar lo mismo en este momento. No creo que me produzca lo mismo ahora. Probablemente, sólo tenga una carga sentimental vinculada a los recuerdos.
No sé qué es lo que sienten ellos, pero para que yo sea capaz de leer algo y pueda decir que saco algo positivo de su lectura. No digo que me lo tenga que pasar bien, o que tenga que tener una forma y un contenido determinados. Obviamente, no tiene que tener, tampoco, una temática determinada. Si bien es cierto que suelo escoger una temática más "fantástica", "ficticia", no significa nada. Para los que me conozcan ya un poco más a fondo, sabrán que me resulta hartamente complicado leer poesía. No por ello digo que sea menos, que merezca menos prestigio en estilos de "literatura". Por supuesto que no. De hecho, para vuestra sorpresa, estoy gozando mucho el curso de Renacimiento Inglés. Admito que soy yo el primer sorprendido. No me lo esperaba. Pero he aquí la cuestión del asunto: está consiguiendo recuperar mi imaginación, de un modo u otro. Me encontraba en un momento de mi vida que no era capaz de sacar mi imaginación de ningún lado, de ningún modo: ni con hilos, ni a palazos, ni amablemente, ni nada. Era imposible. Y he aquí yo en las clases de Renacimiento Inglés, disfrutando con la poesía Renacentista, imaginándome, tras leer "The Faerie Queen", a un dragón que decide salir de casa para matar caballeros y que tanto hombres como dragones hablen de él, canten su honor. No sé si seguís el hilo marcado por la entrada hasta ahora. Si al principio hablaba de qué saca la gente de la lectura, y ahora os vengo diciendo que estoy disfrutando de la lectura de textos renacentistas ingleses. Pues sí hay conexión. La cuestión es que espero que me aporten imaginación, retales de imaginaciones, de ideas; tienen que aportarme suficiente para hacerme querer escribir, para que saque a relucir mi imaginación. Por eso creo que siempre le guardaré cierto cariño al Renacimiento, porque están sacando de mí esa parte que creía perdida. Además, ellos hacían algo que a mí me parece la mejor forma de estudiar literatura: leían y, después de ello, intentaban hacer algo del mismo estilo; era un reto, un "challenge", que dijimos en uno de los seminarios.
Y si "el poder reside donde el hombre cree que reside", definitivamente, yo creo que el poder reside en la imaginación. No sólo eso, sino también en la forma en la que la desarrollas. Porque no diré que la literatura es estrictamente necesaria para vivir en sociedad. Lo es para mí, y para otra gente, pero no es estrictamente necesaria. Este patrón puede llevarse a la medicina, a la música, a la arquitectura... ¡yo qué sé! Muchos sitios donde la gente sí necesita desarrollarse, meterse en un mundo en el que sí pueda aportar algo, y en el que la gente se lo pueda apreciar. Porque sí, yo, a pesar de escribir mal, de escribir cosas que no vienen a cuento, sensaciones a veces incomprensibles, que no deberían ponerse por escrito, hay gente que me dijo que lo hago bien, que tengo que seguir en ello. Y supongo que sigo en ello también por eso, no sólo porque soy bastante pesado para mantener este deseo con el que llevo suficientes años, este deseo "infantil", si lo quieres llamar así.
He de decir que "El Temor de Un Hombre Sabio" me está sorprendiendo para bien. No por el tema en sí, que simplemente me parece interesante. No me parece un libro tremendo, pero sí me está sacando esa vena de amor a la lectura, esa sonrisita que me saca de vez en cuando, esas tantas citas que estoy anotando. Sí, espero conseguir un día producir esta misma sensación en la gente, que alguien me diga que es bueno de verdad, no que me diga que está muy bien porque es mejor de lo que ellos podrían escribir. Sí, también creo que a veces tengo una ambición desmedida, pero intento ser autocrítico. Disculpad mi osadía.


"The things we read about* are not like life,
but the experience of reading is like living" C.S. Lewis


(en realidad dice "about in Fairie Queene")

martes, 27 de diciembre de 2011

El poeta del alma

Está vendido el pan del día. Todo lo que sabemos está bien sabido, todo lo que nos falta por saber es una colina más que la llanura que todo lo que sabemos. Cuando decidimos querer subir la colina, es cuando empezamos a vivir siempre mirando hacia arriba, porque la maldita colina no deja nunca de crecer. En la llanura, con los pies en el suelo, es mucho más fácil vivir: no habrá tanta diversidad de posibilidades, pero es lo que tienes, eres feliz. En la colina, vivirás malamente, pero vivirás mejor, aunque recibas más tiros, los halcones y los buitres sigan amenazando cada día.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Nadie se ha atrevido a entrar

No importa una mierda la de veces que pienses en el tema, porque siempre habrá algo nuevo en lo que no has pensado, algo que no has visto hasta ahora. Eres un arrogante prepotente ambiguo, hipócrita, irónico, y un poco tonto. Es hora de que dejes de poner títulos a las entradas, dejándole a ellas que te nombren a ti, que sean ellas las que quieran hablar por ti. Si ya lo hacen, no te disculpes. Si no lo hacen, tampoco. Si en realidad, todo da menos igual que un más seguido de un menos y un menos seguido de un más, antepuesto todo ello a una X, ya sea una incógnita o una multiplicación. Y espérate, pues aún no hemos llegado a dividir las ideas según las hayas obtenido, ya sea por años, estaciones, gentes, o noches.

martes, 6 de diciembre de 2011

Dulce condena

Hay verdades inconsistentes, otras incongruentes. Unas relativas, otras absolutas. Unas temporales, otras eternas. Personalmente no creo en que haya verdades eternas, pero no es el tema. La cuestión, el tópico que me reúne aquí esta noche es la gastronomía. Y es que "La nostalgia empieza por la comida", según dijo una vez un sabio. Hoy no he visto llover, y es una pena. Hoy he echado la lluvia tanto como un buen plato de pulpo, la tortilla de mamá, el chiste malo del ascensor, una pelota botando, un gato llorón... Hoy dejé de utilizar tiempos compuestos porque si hicieran falta, ya los tendría utilizado antes. Y sí, hoy volví a ser el incoherente que solía ser. También eso lo echaba de menos.

He pensado en renunciar

Unos años después de las marchas forzadas, de situaciones chistosas, me cambiaste de lado y de mano, y me da miedo, y me encanta a la vez. Ha sido difícil mantenerme, aguantar, gritarte de frente, dejarte detrás. Acabado lo nuestro, rota la esperanza, he decidido mantenerme enfocado, dejando en el dormitorio oscuro todo lo que he sido capaz.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Bombillas azules, rojas y amarillas

"Y cada vez más tú, y cada vez más yo, sin rastro de nosotros"
El frío estaba ahí de por sí, se palpaba en el ambiente. El viento, aún así, te lo metía en los ojos por si lo olvidabas. Te tiemblan los brazos de arriba hacia abajo, cerrándose sobre tu propio cuerpo, haciéndote agachar la cabeza y juntando las piernas para sentir menos frío, provocando que tropiecen tus rodillas.
Las orejas retomaron su color rojo, la nariz recibió a su compañero habitual, las manos se perdieron en unos bolsillos llenos de nada, de monedas, y de llaves. Y aún a pesar del frío que le recorría la espalda provocando estrmecimientos y arqueamientos, su sonrisa salía con cada amanecer, como si estuviera congelada en una metáfora eterna. Estaba en sus 70, y nadie recordaba haberle visto pasar un día sin reír.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

No te conozco


He visto la luz otra vez, junto a su respectiva oscuridad. Es precioso. No te das cuenta de por qué es así, pero ocurre. Todo tiene su negativo, como todo tiene su positivo. Sí, incluso Son Gokuh tiene su lado malo. Pero oye, que está bien, hay que seguir adelante. Pero no estoy aquí para deshacer un mito, ni para joder tus recuerdos de la infancia. Tú haces lo que quieres con tus recuerdos: los borras, los dejas, o los manipulas. Y hagas lo que hagas, lo harás bien.
Sí estoy aquí para decirte que me he olvidado de lo que quiero decir, y que me hace gracia. Me hace gracia el recuerdo de tu pelo, los gallos de tu voz al cantar, las carcajadas de la noche. Y esto no viene a cuento, como no viene a cuento tampoco decir que me he olvidado de la letra de la canción, de pisar con el pie derecho el primer escalón de las escaleras, de dar el saltito en cama cuando quiero levantarme, de colocarme el pantalón justo antes de tirar los dardos. Me he olvidado de esas otras muchas cosas, ha sido inevitable. ¿Quién sabe si mañana me olvidaré de sonreír con aquella otra canción, o de enfadarme cada vez que no le echas suficiente sal a la comida? Cada día es un día nuevo, aunque siempre depende de algún día anterior, de lo que seas capaz de recordar, consciente o inconscientemente. wiewiórka!

jueves, 10 de noviembre de 2011

S.O.(S.)

Eran las 5 de la mañana y esperaba un tren. Vía 10b. Nada de 9 y 3/4. No sabía a dónde lo llevaría, si a Selly Oak, donde debía ir, o a Higwarts. No lo sabía, pero tampoco le importaba. Tenía, en ese mismo instante, 48 minutos por delante. Le dolían los ojos por el sueño, los músculos agarrotados de no haber dormido absolutamente nada durante el viaje de 10 horas. Había parecido una eternidad. 46 minutos. Ya no tenía nada más en lo que pensar, hecho aue le ponía en tensión y le hacía gracia al mismo tiempo. Era una sensación muy suya, muy incoherente. Sin batería en el móvil, no podía escuchar música. Sin haber dormido en las últimas 19 horas, no podía tampoco leer. 44 minutos.
Durante el viaje, había escrito hasta morir, había leído hasta matar, había pensado hasta ambas a la vez. Sólo quería llegar a su destino. No iba a decir eso de "NO IMPORTA CÓMO", porque en el fondo sí le importaba. 42 minutos. Bebió un trago largo de té. De ese que se había preparado 14 horas antes con tan buen ojo e intención, porque sabía que no iba a ser capaz de dormir en el bus, porque sabía que iba a tener que esperar un rato. Y es que no podía dormirse ahora. 40 minutos. Otro trago bastante largo. Cada vez era más difícil aguantar. Además, le secaba la garganta. Excesivamente. "No sé si estaré incubando algo", se encontró pensando, y lo escribió. Mi vida deja de ser pensada para ser más escrita. Más escrita que pensada y contada. Me ayuda a pensar, darme cuenta de las cosas; pero relajarme ante todo. 38 minutos. Esta espera es inaguantable. Entre que estoy sentado en un barrote a escasos 30 cm del suelo y que me resbala el culo, que el té empieza a surtir efecto y necesito escribir, beber té y dormir, todo al mismo tiempo, creo que me va a estallar el cerebro en cualquier momento. 36 minutos.
Voy, en algún momento de mi vida, a narrar mi vida en verso. Al menos voy a intentarlo. Tiene que ser tan gracioso como pedante. Bueno, igual no tanto, ¿verdad? Más pedante que todas hojas escritas en las últimas 12 horas. Quiero dormir y romperlo todo. A la de ya. 34 minutos.
Me parece muy gracioso. Al principio lo hice sin querer, pero después ya me controlé, me medí, modifiqué mi velocidad de escritura y mi densidad de expresión para escribir todo lo que quisiera en ese breve espacio de tiempo como son 2 minutos. Ahorabquizá alargue de más los minutos y las horas, como parecen alargárseme a mí. 32 minutos. Cuando llegue a 30, este escrito dejará de tener continuación. Lo merece. Es una pena. Fue bonito mientras duró. Podría haber sido lo más hermoso, pedante, agobiante, fantástico, a la par que inquietante, que podrías haber leído en algún tiempo. Más inquietante que leer a Emily Dickinson, más pedante que leer a Jane Austen. Más todo junto que yo. 30 minutos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Heavenly Hurt!

Today, I need to let my arrogance out. I need to let it out of me, let it speak through and for me for a while. I don't usually let it walk freely, as I would let my dog walk freely. I have done it, however, more often than I used to do it in the past. It may not be arrogance, but selfconfidence, that I know myself. You might misunderstand me, I might have a new 'enemy' for this short piece of writing. I don't care. In my life, I will talk about many things, but I will write about even more things. I am going to create so many new stories... They will be short enough so they will not be taken into account, they will be so dense that they will make you sick. Remember me when I publish something, when you hear I am great at what I do, because I will have worked hard enough to get it. However, it might happen in a moment I am not prolific, as it could be said right now.
As I study dead poets as tortured as I am, mentally speaking, new poets/writers to come, all better than I am, are going to get motivated. Because they will see I am not as good as my writings will be. It's just that I am conscious of my changing, how my feelings and ideas go to and fro, and I'm (sometimes) able to tell them, somehow. You may not see every thread of these spiderwebs I write.
Here I leave my message in this bottle. You all are my ocean, the way my message go through, and see if it gets somewhere.

Está en el aire

Hoy necesito sacar mi vena arrogante. Que salga de y hable por mí durante un rato. Porque no la suelo sacar a pasear, como a un perro. Últimamente sí lo hago, que conste; un poco más a menudo de lo que solía. Quizás no sea arrogancia, sino autosuficiencia, conocimiento de mí mismo. Quizás me malinterpretéis y por eso me gane más de un "enemigo". Me da igual. Voy a hablar de muchas cosas en mi vida, pero voy a escribir sobre más. Voy a crear historias nuevas, relatos suficientemente cortos para no ser tomados en serio, suficientemente densos para marearte. Recuérdame cuando publique algo, cuando oigas decir que soy genial haciendo lo que hago; porque habré luchado por ello. Aunque, claro está, quizás ese momento no me llegue en mi momento más prolífico. Pero es que así como tengo que estudiar a unos poetas muertos tan torturados como yo, mentalmente hablando, puede que otros que vengan en el futuro, mejores que yo como lo van a ser, puedan motivarse. Porque no soy el mejor en nada. No te voy a impresionar en nada de lo que hago, si me conoces. La cuestión es que soy consciente de los cambios, del transcurso de mis ideas y pensamientos; y soy capaz de tramsitirlo de algún modo. Quizás se te escapen hilos, detalles, pero si conoces un poco de mi historia, podrás recorrer cada hilo de esa tela de araña, que es lo que escribo. Pero no es recomendable conocerme. La obra siempre supera a su autor.
He aquí mi botella con mi mensaje. Vosotros sois mi océano, el camino que ha de recorrer mi mensaje. Veamos si llega a algún lado.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Piel dorada

Estoy esperando a que llegues mientras me pierdo en el tintín del goteo que ha dejado la lluvia en la ventana, y desespero pensando que te has perdido entre el continuo goteo de personas que puedes encontrar a lo largo y ancho de esa ciudad tan pequeña que, a pesar de ser tan pequeña, tantas cosas guarda. He limpiado las lágrimas que han caído ahí fuera por ti, a través de la ventana, porque dentro ya no caben.  La ventana, llena del adorable vaho de la condensación deja de ser adorable, y pasa a ser angustioso. La angustia me tortura cual pesadilla en una siesta bajo el sol. Es agradable.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Corazón elocuente

Creo que es la primera entrada en primera persona mínimamente larga en un tiempo, con ideas claramente mías y una exposición clara y (creo que es) directa. Intentaré explicar, sin saber por qué de esta necesidad que me urge, por qué sigo intentando crear imágenes imaginarias y no textos que expliquen directamente cómo me siento, como hacen otra mucha gente en sus respectivos blogs.
He hecho entradas realmente cortas que podían expresar dudas, rabia, odio, incontrol; otras demasiado largas, que podían parecer contar historias, ideas; otras eran una ida de olla, otras eran incomprensibles. Sí, he hecho todo eso y más, y mal. En algunas me he perdido en el vago intento de corresponder a los pensamientos que le dedico a la gente, es decir, lo que la gente de a pie llamaría "una dedicatoria". ¿Y qué ganáis vosotros con esto? Absolutamente nada, esa es la verdad. Quizás os ayude a relajaros, a sentiros mejor porque este "pringao" está más loco que tú, tiene más problemas mentales de los que puedes estar pasando tú.... no sé, tú sabrás por qué sigues leyendo esta entrada. No sé qué pretendes, si lo haces por tu cuenta propia, por respeto a mi persona (eso vale también para los que no lo leen), por curiosidad, por esa katharsis... ¡Yo qué sé! Tampoco me importa. Sí que me importa ser claro, o no serlo. Simplemente quiero utilizar esto como rata de laboratorio. Sí, creo que sí. Porque siempre hay un "alguien" que me dice "me gusta esta entrada" o "vosotros los que escribís bien..." Sí, es por eso. Me gusta escribir tonterías, muchas. Muchas muchas.Y las que están por venir.
Siempre me ha gustado escribir, y he cambiado la forma de escribir de un año al día de hoy. Si un loco se parase a revisar cada una de las entradas publicadas aquí creo que podría morir aquí, deprimirse. Pero no es lo que intento. Quizás sí que repaséis esta entrada, por ejemplo. Es de hace un año (y pocos días).http://elsitiodenuestrorecreo.blogspot.com/2010/10/te-doy-la-razon.html No es que no me guste, porque no llego a estar a gusto con casi ninguna, pero sí se nota una leve diferencia, ¿o no? (Os sorprenderíais de la ínfima cantidad de entradas de las que estoy orgulloso)
Y aquí lo dejo, una vez más, pero sólo por hoy (o por esta semana, ¿quién sabe?) (¿me gustan demasiado los paréntesis o es cosa mía?
Muchas gracias, es un placer. Siempre. (Placer, como miedo tengo de que haya alguien que pueda entender mi estado de ánimo según cada entrada, según cada frase, cada canción que escribo, digo, escucho)

jueves, 3 de noviembre de 2011

Me susurra palabras sabias

¿Qué me dirías si te dijera que lo que vaya a pasar en este tiempo no vaya a importar? ¿Que los días raros que vamos a vivir de aquí en adelante pueden estar definidos por todo aquello que hemos temido y deseado durante tanto tiempo? ¿Has pensado alguna vez en dejar de ser "tú" y querer ser un algo más? Let it be, let it be... 

viernes, 21 de octubre de 2011

3:21

Vale, dices que se nos da bien pelear, pero ¿qué habrá cuando se acaben las peleas? No nos podemos entregar al sexo como cuando éramos más jóvenes. Tampoco soy capaz de pensar en que se acaben. Es que estoy enfadado con la vida, no contigo. Tengo que pagarlo con alguien, supongo. Y como tú estás siempre aquí... Lo siento. Supongo que no hay cosas buenas o malas, que el mero hecho de pensar en ellas las hace de un modo u otro. (Escrito a las 3.21, de la madrugada del jueves al viernes, Aberdeen, Escocia, Reino Unido)

jueves, 20 de octubre de 2011

¿Quién, si no?

Sólo y siempre regreso de noche. Como la mañana fría. La luz siempre viene con ella, o ella viene con la luz, pero eso es lo de menos. Sólo salgo de noche porque la luz del día me retiene escondida en la esquinita que me dejaste castigada, allí, al lado de la silla apartada, junto al mueble. Ojo, al lado, no sentado en ella, demostrándome lo poco que valgo para ti. Me has dicho que no merezco la pena, que te hago perder el tiempo, el fuego y la vida, pero apenas sí hay una noche en la que no pienses en mí. Estás locamente enamorado de mí. Como amor, es una pena. Siempre es una pena, He vivido miles de años. Tantos miles, que he perdido la cuenta. He acompañado a Lucy, a Platón, al César, a Jesucristo, a Carlo Magno, a Carlos I de España, V de Alemania, a Elizabeth, la Reina Virgen, a Napoleón, a Darwin, Einstein, Freud, e incluso al Rey Juan Carlos I de España en su más tierna infancia. ¿O fue en la adolescencia cuando se dio cuenta de lo que había hecho? Da igual, olvido caras, casos, y también épocas. Y no me importa un carajo. ¿Quieres saber por qué? Sí, quieres saberlo, no te tapes los oídos, mírame y escúchame. No me dejarás de lado hasta que te des cuenta de que eres tu propio peor enemigo, que tú eres tu peor juez. Aprende a vivir. Si no, me tendrás siempre ahí, escondida, poniéndome guapa.

miércoles, 19 de octubre de 2011

A ver qué pasa

He tenido muchas noches sin dormir. Demasiadas. He estado pensando en ti. No porque piense en ti, que no lo hago tan a menudo como solía, ni de lejos del mismo modo. Surges en mi cabeza por comparación, porque pienso en otras mujeres. Y es ese momento que se me pone la sonrisita en la cara, que me acuerdo de ti. Y me hace daño. Más del que debiera, pero no más del que hizo en su día. Y sea por comparación o por qué, no lo sé; pero ser, es un paso adelanto. Que te recuerde en pasado, aunque de vez en cuando acuda al presente, es un avance. Ahora me situaré al borde de un acantilado. A ver qué pasa.